Todo lo que debes saber para aprender a usar las copas menstruales

¿Has pensado en comenzar a usar copas menstruales, pero todavía no te animas? ¿Te preocupan aspectos como la seguridad en la retención del flujo? ¿Dudas sobre si son incómodas?


Las copas son una alternativa a los tampones y las toallas para manejar el sangrado menstrual (CIGNA, 2020). Están hechas de goma o silicona y se colocan dentro de la vagina. Aunque hay algunas que son desechables, la mayoría están pensadas para lavarse y reusarse. Y, dependiendo de la marca, pueden durar hasta 10 años.

Últimamente han ganado terreno entre los productos menstruales. De hecho, una investigación de la revista Lancet Public Health reveló que, por su comodidad, el 70% de las participantes en el estudio decidieron seguir usándola (Van Eijk, Zulaika, Lenchner, et. al., 2019).


Primeros aspectos de las copas menstruales



Las copas menstruales se pueden usar desde la primera menstruación, si eres virgen o incluso si tienes puesto un DIU. Además, no está contraindicado dormir con la copa puesta.




Son bastante seguras. El estudio de Lancet Public Health no encontró evidencia de que dañen la vagina o el cuello uterino, en algunos casos se redujo el riesgo de infecciones y no suelen presentar reacciones alérgicas. Sin embargo, te recomendamos utilizar copas certificadas por la FDA, ISO o BfR y verificar el material de la copa (Milenio, 2019).


Copas menstruales: Cómo elegir la más adecuada


Es importante elegir la talla adecuada de copa. Estos son algunos aspectos que se deben considerar (Ecolunas,2019):